Llego de Basauri. Con la lengua fuera. No porque haya tenido mucho trabajo, sino porque he perdido mucho tiempo intentado aparcar. Podía haberme trasladado en Metro, pero un trabajador del suburbano me dijo ayer que era mejor que no lo hiciera, que si quería llegar, mejor en coche. ¿Por qué? , le pregunté.
.-Porque tal y como está el Metro, te aventuras a todo. Los nuevos gestores no invierten en mantenimiento y el ferrocarril se hace viejo. Llevamos dos meses de averías, de interrupciones, de viajeros en las estaciones, de unidades que se quedan sin el automatismo que las hace circular y ahí es donde llega el caos.
.- No será para tanto, le dije.
.-¿Qué no?, me interrumpió una joven de Erandio. Ayer, sin ir más lejos, yo iba en una unidad que, de repente, perdió el fluido eléctrico y se paró. Por los altavoces y ante la inquietud de quienes viajábamos, el conductor indicó que no cundiera el pánico, que enseguida “reiniciaba” la unidad y que pronto volvíamos a circular.
.-“Reiniciar?.
.-Si, como lo de los ordenadores, apagar, encender, cargar los programas y en marcha.
.- Y todo a oscuras.
.-Sí, pero no es nuevo, es la tercera vez que me ocurre en un mes.
Mi amigo, empleado del mencionado Metro, me sacó de dudas. “Hace ya unos años que el Metro de Bilbao se puso en marcha. Siempre ha funcionado como un reloj. Limpio, puntual, con personal de apoyo en las estaciones… Pero el tiempo hace que hasta lo que funcione de sobresaliente se vaya estropeando. Hay que invertir en mantenimiento, y con la crisis los gestores del cambio han optado por recortar presupuesto en esta materia…y gastarlo en publicidad y en nuevos estudios como el de llevar esta infraestructura a Castro.”
.- También aquí ha llegado el “cambio”?
.-Sí, pero un “cambio a peor”. Por eso te digo que si quieres llegar a Basauri y puntualmente, no te la juegues.
Le hice caso y aunque llegué con media hora de anticipación a la cita, tardé más de cuarenta y cinco minutos en aparcar.
Allí había quedado con mi amigo Andoni Busquet. Le había pedido una novia (spot de “irekia”) y dicho y hecho. Perdido en un blog le llevó al idilio. Cumplido mi primer pronóstico, tenía que hacer un segundo; “serás alcalde”. Y para eso fui hasta la campa de Solabarria
Para eso y para darle un abrazo de ánimo. En cuanto el PNV designó a Andoni Busquet como candidato a la alcaldía, alguien ideó una tentativa de juego sucio. Y con la mala leche de quienes no tienen más argumento que expandir el rumor y el infundio, divulgaron a “El correo” una serie de datos que pretendían comprometer la integridad del candidato jeltzale. Pretendieron desacreditar a Busquet difundiendo contratos de la empresa de la que es socio con la anterior corporación municipal nacionalista. Pero no hay mayor claridad que la verdad y Busquet no tenía nada que ocultar. Todo se basaba en la legalidad y su cartera de pedidos –la mayoritaria- se extendía a otros municipios contratantes, como Barakaldo, donde , por desgracia, el PNV no gobierna desde los tiempos de Josu Sagastagoitia.
Juego sucio, si. Como arma arrojadiza de quienes temen perder. Juego sucio -azpi jokoak- de quienes dicen “dar la cara” y sólo saben tirar piedras desde sus refugios partidistas para que más tarde las recoja Pastor y haga con ellas un discurso escultural de irregularidades. Corrupción, etc. Que artes más deleznables.
Sí, estuve en Basauri. Rodeado de gente. Gente que se paraba a hablar con el joven candidato del PNV (si fuera por bien parecido ya era el ganador en los comicios). . Le quedan, todavía, diez días de compartir de tú a tú con los vecinos sus inquietudes e ideas. Mientras, su adversaria se esconde. Ella tendrá que explica muchas cosas. Entre estas, cómo pretende pagar a Bilbao Ria 2000 las exposiciones y estudios que ha presentado en los pasados meses y que le han dibujado una Disneylandia municipal que no veremos, porque es impracticable. Loly, cariño, da la cara.
La jornada ha sido fructífera. Envejecimiento activo en Bilbao, gaztetxo eguna en Getxo mítines en Lezama, Berango, Balmaseda…Y, mañana (hoy), innovación en el Parque Tecnológico y acto político en Durango. Como allí no llega el Metro y Euskotren mantiene las obras de hace un decenio sin terminar, iré en coche. Bajaron el peaje y con las vueltas que daré estos días quizá me haga acreedor a los nuevos descuentos que ha previsto la Diputación.
Es una lástima que el amigo Koldo no supiera o no recordara que a Basauri también se puede llegar en tren de Renfe o de Euskotren, en muy pocos minutos... o si lo sabe pero no interesa a su discurso.
ResponderEliminarVeremos a ver qué sucede con su candidato y los contratos de los que fue beneficiario.
Sectarismo y amarillismo son los calificativos al uso.