martes, 18 de octubre de 2011

CONFERENCIA INTERNACIONAL, PRIMERAS OBSERVACIONES

Ayer tarde, el Palacio de Aiete, en Donostia, fue testigo de excepción de uno de los eventos que más ha concitado el interés de la opinión pública internacional en los últimos tiempos – y cómo no la vasca-. Aiete fue antaño sede veraniega del dictador, pero este mal recuerdo quedará en un segundo plano, ya que, en lo sucesivo, el palacio donostiarra será recordado porque en él se celebró la Conferencia Internacional que abrió la expectativa de paz en Euskadi.


Resulta un poco apresurado analizar las consecuencias del cónclave celebrado ayer tarde. Sin embargo, es posible establecer una serie de consideraciones de urgencia que nos acerquen a los múltiples significados que esta cumbre va a tener para el futuro de este país.

1.- El mundo mira a Euskadi. La opción de paz está cercana.


Que un ex secretario general de la ONU, dos ex primeros ministros europeos, un ex ministro francés, protagonistas del proceso de paz norirlandés y un número importante de personalidades del ámbito internacional se citen en Euskadi bajo el paraguas de la búsqueda del final del conflicto violento significa que la paz en nuestro país está cercana. El mundo mira a Euskadi, al último reducto de la Unión Europea en el que pervive aún un terrorismo de intencionalidad política. El foco está centrado porque, en poco tiempo, podemos quitarnos de encima esa tacha que lastra nuestra capacidad como pueblo.

Además, nadie puede entender un desembarco de mandatarios internacionales como el producido ayer sin el consentimiento y beneplácito del Gobierno español. Decir lo contrario, indicar que dichos representantes “no tienen ni puñetera idea de en qué país están” es, cuando menos, una patanería que retrata al opinante.

2.-La mayoría política y social de Euskadi estuvo en la conferencia.


Faltaron a la cita el Partido Popular, UPN, UPyD . Por el contrario, la Euskadi política y social –empresarios y sindicatos- respaldó y dio legitimidad a la convocatoria.


El simple hecho de que la reunión prosperara significa que el nuevo tiempo político en Euskadi ha empezado ya. No ha lugar a las exclusiones –salvo las voluntarias que también se superarán en breve plazo-. El diálogo es la herramienta básica para la convivencia que viene.

3.-Quienes dijeron que no estarían, estuvieron. Y hablaron más que nadie.


El Partido Socialista de Euskadi que había acogido a contrapié la iniciativa terminó participando en la Conferencia. Su representante habló y lo hizo durante más tiempo que los demás (sobrepasó los cinco minutos mientras que el resto se ciñó al guión previsto de dos minutos por opción).
Por tierra, mar y aire, los portavoces socialistas han pretendido rebajar la expectación generada por el evento. El lehendakari López, de viaje oficial por tierras americanas ha dicho que la conferencia es “una pista de aterrizaje para ETA”. Desde Ferraz, en la misma línea, se habla de una “percha” para que la organización armada cuelgue su disolución. Escenificación o no, el movimiento resulta de extremada relevancia. Por eso, y porque éste es el tema que más tiempo ocupa en la oculta agenda de Zapatero, los socialistas participaron, contribuyendo al éxito de la cumbre.


4.-La Izquierda Abertzale no tiene ya excusas. El balón está en su tejado.


Se han quedado sin argumentos para reclamar a ETA su disolución inmediata. El balón está en el punto de penalty y no hay portero. No hay más opción que las vías políticas y democráticas. Jamás hubieran pensado que un ex secretario general de las Naciones Unidas y varios dignatarios europeos acompañaran su proceso de emancipación política (hasta Garitano y Rufi se anudaron la corbata para significar la ocasión). Su estrategia de regeneración civil vive su momento más dulce; legalización, éxito electoral, reconocimiento internacional…Una marcha atrás sería un suicidio.

5.- ETA debe responder en breve y sin ambigüedad.


ETA ha sido emplazada. Tanto por el colectivo internacional como por la gran mayoría de la sociedad vasca representada en Aiete.


Su respuesta no debe demorarse si no quiere perder el tren, y éste ha parado en Euskadi por primera vez en la historia reciente. La contestación que se le pide no admite circunloquios alambicados. Decir que se suma a la “Declaración de Gernika” sería insuficiente. Aquí no caben medias tintas. No se puede estar “un poco muerto”. Se está o no está.


Responder de otra manera sería desconfiar de la voluntad y de la oportunidad de superación del contencioso armado. Supondría, igualmente, una desautorización en toda regla a los posicionamientos expresados por la Izquierda Abertzale, lo que colocaría a ETA como un obstáculo y un estorbo para el proyecto político que ha decidido protagonizar.

6.- La “caverna” española está desbocada.


Antes de conocerse los pronunciamientos planteados en la Conferencia Internacional, la opinión publicada en buena parte de los medios de comunicación españoles evidencia el temor profundo al nuevo tiempo político en Euskadi. La “caverna” ha resucitado el discurso más apocalíptico, pretendiendo arrastrar tras de sí al Partido Popular.


Cuando se lee o escucha algunos de los comentarios que el posible final de ETA genera en buena parte de los medios de comunicación del Estado parece como si algunos en España vivieran más cómodos con ETA que sin ella. Y eso debería hacer pensar a quien, en el MLNV dude aún de la conveniencia de disolver su vanguardia.

Hay muchos intereses ocultos –políticos y de otro tipo- que se han alimentado del terrorismo en una carroñería infame. Sin la oscuridad de la violencia que ha eclipsado durante decenios la potencialidad de Euskadi, se alumbraría un nuevo escenario en este país. Que el interruptor encienda esa nueva luz, está en la decisión de ETA de quitarse del medio. Esperemos verlo en breve.

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