Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de febrero de 2012

UN PRIMER PASO Y EL DESENFORQUE DE LA IZQUIERDA ABERTZALE

La Izquierda Abertzale vuelve a equivocar el análisis. Fue Xabier Mikel Errekondo primero quien acusó de “excluyente” y de “vender humo” el acuerdo firmado por varias fuerzas políticas como contraposición a una moción de UPyD que reclamaba la ilegalización de Bildu y Amaiur. Se le sumó a la crítica Rufi Etxeberria quien calificó de "absolutamente insuficiente" el acuerdo alcanzado este martes en el Congreso de los diputados porque el mismo no plantea "una hoja de ruta" para "una resolución política". Etxeberria centró el foco de su crítica en el PNV a quien acusó de haber excluido de dicho acuerdo a “Amaiur”.



Resulta cuando menos curioso que quienes anteayer “aplaudían” las declaraciones del Ministro de Interior hoy se enfurezcan por haber quedado fuera de la rúbrica de un texto por el que ni tan siquiera se interesaron en su elaboración. Pero, aquí, cada cual es responsable de sus actos y sus omisiones.


Vayamos por partes. El discurso de que “acordemos entre todos la hoja de ruta” está bien. Pero tengamos en consideración que si el camino por el que se opta no es el que le interesa y quiere la Izquierda Abertzale nos encontraremos con la respuesta de que la opción adoptada es “insuficiente” o no responde las necesidades del proceso. Luego o se va por donde ellos dicen o se va por la vía equivocada.


Segunda consideración. Cada formación política tiene sus planteamientos, sus obstáculos y sus ritmos a la hora de abordar el camino final hacia la paz definitiva y la desaparición de ETA. El PP tiene sus condicionantes, el PNV los suyos y la Izquierda Abertzale los propios. Sin embargo, cuando la Izquierda Abertzale declaró que el compromiso a favor de la pacificación era un proceso “unilateral”, todos confiamos que así era y que “motu proprio” darían los pasos que debieran dar. Por lo tanto, que lo hagan y dejen de imputar a los demás una supuesta “falta de compromiso”


Los demás, y el PNV así lo ha manifestado, facilitará los espacios y las acciones que sean precisas, para que las voluntades y las decisiones de unos y otros confluyan en la superación de la violencia y sus consecuencias.


Tercero. El acuerdo suscrito en Madrid y al cual Amaiur ni se interesó en conocer, es un primer paso en la buena dirección pues, por primera vez, el Partido Popular reconoce que el “cese definitivo de la actividad terrorista” abre un nuevo espacio en el que se “insta al Gobierno” a “mantener el diálogo” con las “fuerzas democráticas” en la exigencia de la disolución de ETA, el reconocimiento de las víctimas y en la decisión de “favorecer los esfuerzos hacia una convivencia social construida sobre los principios y valores en que se sustenta el Estado de derecho”.


La verdad es que literariamente, el acuerdo suscrito por la mayoría parlamentaria representada en las Cortes Generales, no ofrece gran relevancia pero su espíritu y su vocación reporta solidez y confianza. Vamos, que la música indica que una amplia mayoría parlamentaria le está susurrando al Gobierno de Rajoy que “haga lo que deba hacer”, que no encontrará reproche en su actuación. Que ese planteamiento es ¿insuficiente?. Tal vez. ¿Que haya que concretar más?. Quizá. ¿que el mensaje deba ser más nítido? Puede que sí, puede que no. Lo relevante es que no hay opción al enquistamiento de posiciones. Se camina. Lentamente, pero se sigue avanzando.


¿Que eso no lo entiende la Izquierda Abertzale?. Será su problema enfocar su objetivo y establecer su posición. El PNV ni ha excluido a nadie ni ha renunciado a plantear soluciones al “conflicto político”. El contencioso vasco es anterior a ETA y lo sigue siendo después que ETA haya decido poner fin a su actividad armada. El “problema vasco”, su sustancia política nada tiene que ver ni con ETA ni con la violencia y se resolverá políticamente, no como consecuencia de un proceso de desmilitarización o de desmantelamiento de una estrategia de violencia terrorista.


Eso, lo sabe la Izquierda Abertzale y confiamos que lo comparta.


Mientras, el PNV seguirá con su papel. El mismo que desarrolló en los últimos tiempos del Gobierno Zapatero. Habilitándose como “facilitador” para que el objetivo de la paz definitiva se consolide. Intermediando ante unos y abriendo puertas ante otros. Gestionando el tiempo y posibilitando que el nudo se desate satisfactoriamente. Por eso, ante la petición de terceros, posibilitó e hizo prosperar el acuerdo parlamentario de Madrid ante la moción de UPyD. Y así lo va a seguir haciendo.

jueves, 20 de octubre de 2011

EL TIEMPO DE LA LIBERTAD Y DE EUSKADI

Amigo Gorka:

Ayer tarde llegaba, por fin, el comunicado. Habíamos estado durante todo el día haciendo cábalas sobre el momento y la proximidad del anuncio. Con la misma incertidumbre  de siempre. Como aquel año 98 en el que paseé durante semanas, una botella de champagne a la espera de su descorche. Fue también un día de partido europeo del Athletic.

Pero, en esta ocasión, no había margen para la frustración. Y, a las siete de la tarde, el diario “Gara” publicó en su edición digital  -video incluido- el pronunciamiento de ETA. De su primera lectura concluí que no había dudas. Directo y sin condiciones. “ETA ha decidido el cese  definitivo de su actividad armada.”. “ETA, con esta declaración histórica  muestra su compromiso claro, firme y definitivo”. Cerraban la persiana. Sin rodeos. Sin restricciones. Como lo habíamos soñado. Como lo habíamos buscado durante tantos años.

Amigo Gorka, me acordé de ti. Me emocioné. Tantos años de trabajo, de dolor, de sufrimiento, recompensados con la conquista, tardía, pero anhelada, de una paz que sea duradera para nuestra patria.

En los últimos meses llevábamos acariciándola con las yemas de los dedos.  Con interlocución, con mediación, con diálogo. Buscando complicidades con unos y otros. Ganando el tiempo necesario para que la oportunidad prosperara. Soportando críticas injustificadas, pero tragando saliva, como siempre. Como las que tú, Gorka, tuviste que padecer injustamente.

Hoy me puede la emoción. Es tan grande el momento que las mezquindades que nuestro compromiso, y el tuyo en particular,  han soportado,  que casi las he olvidado.

Pero la recompensa era muy grande como para detenerse  en el camino emprendido.

Ayer, jueves 20 de octubre, asistimos a uno de los últimos actos de esta pesadilla.
Nuestros hijos conocerán una nueva Euskadi y, seguramente, tendremos opción a luchar por nuestro reconocimiento nacional. Porque ya no hay excusa a la que aferrarse para que la política se exprese con mayúsculas.

Paz, Gorka. La paz está aquí. Casi no me lo creo. Pero es verdad. Lo ha dicho muy bien Iñigo, tu compañero en la ejecutiva. El tiempo de ETA, Euskadi ta Askatasuna, ha terminado. Comienza el nuevo tiempo de Askatasuna ta Euskadi;  el tiempo de la libertad y de Euskadi.

Pese a todo, amigo Gorka Agirre, hoy no ha habido champagne. Ni tan siquiera un brindis. Sí abrazos. Abrazos sentidos con los compañeros que me rodean y que a ti también te rodearon.

Allá donde estás, te pido que compartas este abrazo con Joseba, con Montxo y tantos otros que ETA dejó malvadamente en el camino. Diles que es su logro, su sacrificio el que nos ha permitido cerrar la página de la violencia.

Ya no habrá más víctimas, que maravilloso porvenir nos espera. El porvenir que siempre soñamos. Está ya aquí. Y para siempre.
Zorionak Gorka. Lortu dugu. Dana emon biar yako maiten dan askatasunari. . 

martes, 18 de octubre de 2011

YO TAMBIÉN EMPLAZO: BAKEA ORAIN- PAZ AHORA

Han asesinado a mis amigos. Han extorsionado a mis compañeros. Han amenazado a quienes tenía cerca. Me han gritado y zarandeado. Me han odiado.

He asistido a funerales. Hemos enterrado a las víctimas. Me he manifestado en muchas ocasiones. He salido a la calle. En silencio. He mostrado mi dolor y el sufrimiento. He descrito el horror. He narrado el sectarismo y la barbarie. He combatido la ignorancia de una violencia inhumana.

Sí, he hecho todo esto. Y más.


Por eso no pienso quedarme cruzado de brazos ahora que es posible conquistar la paz. No tengo más paciencia. Quiero la paz ahora. Quiero que de verdad empiece un nuevo tiempo.


Un tiempo en el que cada día sea una oportunidad a la vida. La mía y la de los demás. La de nuestros hijos y nietos. Que no conozcan una pesadilla como que la que otros hemos padecido.
Quiero que mis ideas prosperen. Que se confronten con otras. Y, si podemos, acordemos juntos, o separados.
No quiero más táctica. Ni más ambigüedad.
Quiero que ETA responda ya. Sin marear la perdiz.
Que se desvanezca la amenaza para siempre.
Quiero paz ahora.
Y si el horror me ha movilizado, ¿cómo no me a movilizar la esperanza?.
Acabo de ver, en directo, la rueda de prensa que la Izquierda Abertzale ha dado “con solemnidad” en Donostia. Asumen en su integridad los cinco puntos compendiados en la Conferencia Internacional de Aiete. El primero es el básico ; “llamamos a ETA a hacer una declaración pública de cese definitivo de la actividad armada”.


Es la cuestión previa sobre la que pivotan el resto de consideraciones.
Yo también lo exijo. Yo también emplazo a ETA a que responda a nuestras expectativas. Y como tal, como gesto individual, portaré en la solapa de mi chaqueta mi reivindicación de “Paz ahora- Bakea orain”. Será mi requerimiento cotidiano. Ahí estará, hasta que llegue el día en el que mi petición, y espero que la de muchos, sea atendida.

CONFERENCIA INTERNACIONAL, PRIMERAS OBSERVACIONES

Ayer tarde, el Palacio de Aiete, en Donostia, fue testigo de excepción de uno de los eventos que más ha concitado el interés de la opinión pública internacional en los últimos tiempos – y cómo no la vasca-. Aiete fue antaño sede veraniega del dictador, pero este mal recuerdo quedará en un segundo plano, ya que, en lo sucesivo, el palacio donostiarra será recordado porque en él se celebró la Conferencia Internacional que abrió la expectativa de paz en Euskadi.


Resulta un poco apresurado analizar las consecuencias del cónclave celebrado ayer tarde. Sin embargo, es posible establecer una serie de consideraciones de urgencia que nos acerquen a los múltiples significados que esta cumbre va a tener para el futuro de este país.

1.- El mundo mira a Euskadi. La opción de paz está cercana.


Que un ex secretario general de la ONU, dos ex primeros ministros europeos, un ex ministro francés, protagonistas del proceso de paz norirlandés y un número importante de personalidades del ámbito internacional se citen en Euskadi bajo el paraguas de la búsqueda del final del conflicto violento significa que la paz en nuestro país está cercana. El mundo mira a Euskadi, al último reducto de la Unión Europea en el que pervive aún un terrorismo de intencionalidad política. El foco está centrado porque, en poco tiempo, podemos quitarnos de encima esa tacha que lastra nuestra capacidad como pueblo.

Además, nadie puede entender un desembarco de mandatarios internacionales como el producido ayer sin el consentimiento y beneplácito del Gobierno español. Decir lo contrario, indicar que dichos representantes “no tienen ni puñetera idea de en qué país están” es, cuando menos, una patanería que retrata al opinante.

2.-La mayoría política y social de Euskadi estuvo en la conferencia.


Faltaron a la cita el Partido Popular, UPN, UPyD . Por el contrario, la Euskadi política y social –empresarios y sindicatos- respaldó y dio legitimidad a la convocatoria.


El simple hecho de que la reunión prosperara significa que el nuevo tiempo político en Euskadi ha empezado ya. No ha lugar a las exclusiones –salvo las voluntarias que también se superarán en breve plazo-. El diálogo es la herramienta básica para la convivencia que viene.

3.-Quienes dijeron que no estarían, estuvieron. Y hablaron más que nadie.


El Partido Socialista de Euskadi que había acogido a contrapié la iniciativa terminó participando en la Conferencia. Su representante habló y lo hizo durante más tiempo que los demás (sobrepasó los cinco minutos mientras que el resto se ciñó al guión previsto de dos minutos por opción).
Por tierra, mar y aire, los portavoces socialistas han pretendido rebajar la expectación generada por el evento. El lehendakari López, de viaje oficial por tierras americanas ha dicho que la conferencia es “una pista de aterrizaje para ETA”. Desde Ferraz, en la misma línea, se habla de una “percha” para que la organización armada cuelgue su disolución. Escenificación o no, el movimiento resulta de extremada relevancia. Por eso, y porque éste es el tema que más tiempo ocupa en la oculta agenda de Zapatero, los socialistas participaron, contribuyendo al éxito de la cumbre.


4.-La Izquierda Abertzale no tiene ya excusas. El balón está en su tejado.


Se han quedado sin argumentos para reclamar a ETA su disolución inmediata. El balón está en el punto de penalty y no hay portero. No hay más opción que las vías políticas y democráticas. Jamás hubieran pensado que un ex secretario general de las Naciones Unidas y varios dignatarios europeos acompañaran su proceso de emancipación política (hasta Garitano y Rufi se anudaron la corbata para significar la ocasión). Su estrategia de regeneración civil vive su momento más dulce; legalización, éxito electoral, reconocimiento internacional…Una marcha atrás sería un suicidio.

5.- ETA debe responder en breve y sin ambigüedad.


ETA ha sido emplazada. Tanto por el colectivo internacional como por la gran mayoría de la sociedad vasca representada en Aiete.


Su respuesta no debe demorarse si no quiere perder el tren, y éste ha parado en Euskadi por primera vez en la historia reciente. La contestación que se le pide no admite circunloquios alambicados. Decir que se suma a la “Declaración de Gernika” sería insuficiente. Aquí no caben medias tintas. No se puede estar “un poco muerto”. Se está o no está.


Responder de otra manera sería desconfiar de la voluntad y de la oportunidad de superación del contencioso armado. Supondría, igualmente, una desautorización en toda regla a los posicionamientos expresados por la Izquierda Abertzale, lo que colocaría a ETA como un obstáculo y un estorbo para el proyecto político que ha decidido protagonizar.

6.- La “caverna” española está desbocada.


Antes de conocerse los pronunciamientos planteados en la Conferencia Internacional, la opinión publicada en buena parte de los medios de comunicación españoles evidencia el temor profundo al nuevo tiempo político en Euskadi. La “caverna” ha resucitado el discurso más apocalíptico, pretendiendo arrastrar tras de sí al Partido Popular.


Cuando se lee o escucha algunos de los comentarios que el posible final de ETA genera en buena parte de los medios de comunicación del Estado parece como si algunos en España vivieran más cómodos con ETA que sin ella. Y eso debería hacer pensar a quien, en el MLNV dude aún de la conveniencia de disolver su vanguardia.

Hay muchos intereses ocultos –políticos y de otro tipo- que se han alimentado del terrorismo en una carroñería infame. Sin la oscuridad de la violencia que ha eclipsado durante decenios la potencialidad de Euskadi, se alumbraría un nuevo escenario en este país. Que el interruptor encienda esa nueva luz, está en la decisión de ETA de quitarse del medio. Esperemos verlo en breve.

viernes, 14 de octubre de 2011

QUE ETA SE DISUELVA YA

Un amigo me envía por el "feisbuk" ésto. Se trata de un mensaje de hartazgo. Y comenzamos a estar ya cansados de que la perdiz dé tantas vueltas.  Que no nos mareen más. Que ETA se disuelva ya,  que necesitamos la paz ya, sin  contrapartidas ni  tanta escenificacación.
La sociedad vasca se lo viene exigiendo desde hace años, desde hace demasiado tiempo. Ahora es el momento . Si todos nos movilizamos, seguro que Euskadi puede conquistar la paz ahora. Bakea orain eta betirako

martes, 11 de octubre de 2011

EL HITO HISTÓRICO DE LA CONFERENCIA DE PAZ


El pasado día 4, publicaba un post titulado “Cuando a la tortuga le da por correr” http://koldomediavilla.blogspot.com/2011/10/cuando-la-tortuga-le-da-por-correr.html.
En dicho artículo, analizaba los últimos movimientos producidos alrededor de  ETA (Declaración del Colectivo de presos, disolución de EKIN,  presentación del Grupo Internacional de Verificación y el posterior comunicado de ETA  asumiendo el control y la auditoría del cese de sus actividades por esta comisión de prestigiosos expertos).

Los pasos hacia la paz definitiva tomaban velocidad de crucero. Los acontecimientos, pronunciamientos y gestos hacían adivinar que la salida del túnel estaba próxima.

Decía en dicho post que pese a lo inusual de que ETA quemara dos cartuchos tácticos el mismo día (siempre ha guardado muy bien el orden táctico de cara a rentabilizar mediáticamente sus movimientos)  , se preveían más acontecimientos. “ETA quemará más cartuchos en el corto plazo. Más cartuchos y de mayor relevancia para que cuando el tren pase por la estación del 20-N nadie tenga la tentación de volver atrás. Atentos pues al compás de un nuevo ritmo de gestos y pronunciamientos.”

Aguardábamos, por lo tanto, nuevas posiciones de las piezas en el tablero. Posicionamientos cuasi definitivos. Relevantes, notables, inusuales.
Algo muy serio se estaba preparando. No en vano, la actividad diplomática en Euskadi se sucedía incesante en las últimas semanas – doy fe-, si bien muy pocos estaban en el secreto de lo que ayer mismo era anunciado.
Una de las partes ocultas del escenario ha visto la luz. El pasado martes, firmantes de la declaración de Bruselas y prestigiosas fundaciones internacionales, vinculadas a la resolución de conflictos, anunciaban, ni más ni menos, que la celebración en Donostia, el próximo lunes 17, de una Conferencia Internacional de Paz. Un cónclave al que han invitado a las organizaciones políticas y sociales del País Vasco y en la que participarán un número no determinados de mandatarios y ex dirigentes mundiales.

Nadie puede entender que una iniciativa como la mencionada  se haya preparado al margen, y sin el conocimiento del Gobierno español. Sobe todo cuando, diversos medios de comunicación han revelado que “el ex primer ministro de Irlanda Bertie Ahern ha acudido a varias reuniones en San Sebastián para "ayudar" en la resolución del conflicto vasco. Ahern asegura que ha viajado al País Vasco "unas cuantas veces este año y el año pasado con permiso del Gobierno español".

Acrecienta la notoriedad del evento la presencia como promotor del mismo de Jonathan Powell, quien fuera jefe del gabinete del exprimer ministro británico Tony Blair.

Nos encontramos, seguramente, ante una de las últimas escenificaciones de la “mise en place” de un proceso, “largo, difícil y tortuoso, pero para nada doloroso”.Un encuentro con respaldo internacional que emplace a ETA a certificar su final y que blinde al Gobierno español a dar la respuesta  adecuada a tal anuncio.

Es, sin duda un hito histórico. El Gobierno español no lo ha valorado. Ni lo hará. A pesar de los tópicos escuchados por el ministro Jauregui u otros dirigentes socialistas. Zapatero, por fin sonríe en la intimidad. Lo que a él tanto le preocupaba, parece encauzado satisfactoriamente.

El que ni sonríe, ni sabe lo que pasa, es el lehendakari. Su liderazgo vuela hacia Nueva York desatendiendo lo que quizá sea el acontecimiento más trascendente que este país haya vivido en los últimos tiempos. Huye de una cita que cualquier otro lehendakari hubiera suspirado en presidir. Un encuentro de primer nivel mundial por la paz de este país en nuestro propio territorio. Inaudito. Y más inaudito aún que quien representa a la máxima institución vasca vuele lejos para evitar "un acto propagandístico". Una lástima cuando no un nuevo bochorno para todos,  pero, por desgracia, ya estamos acostumbrados a este tipo de comportamientos incalificables institucionalmente.

El significante paso del próximo lunes no será el último. Provocará nuevos pronunciamientos, nuevos gestos que nos lleven al desenlace, al último acto de una paz que se palpa en el ambiente. Comienza el epílogo de la violencia en Euskadi. Empujemos todos.


martes, 27 de septiembre de 2011

LA RESPONSABILIDAD DE URKULLU

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu admitió ayer, en el marco de una iniciativa organizada por la Fundación Sabino Arana, que el trabajo llevado a cabo por su partido por la paz ha tenido como consecuencia el "fortalecimiento político y electoral de la coalición (Bildu)". Pese a ello, el dirigente jeltzale no se mostró contrariado por esta circunstancia. Al contrario, recalcó como seña del Partido Nacionalista Vasco la anteposición de "los intereses del Pueblo Vasco a cualquier otra consideración". "Solo así seguro que acertamos. Si tenemos 116 años de historia como formación no es por suerte o casualidad", consideró.



Urkullu sabe que la consecución de la paz es el “bien mayor para Euskadi” y por eso, alcanzar dicho objetivo hace que el desgaste propio o el lucimiento de otros sean factores aleatorios en este momento. Lo importante es consolidar la paz aunque el precio que algunos deban pagar por ello resulte incómodo.


Urkullu lo dice con conocimiento de causa. Él está siendo protagonista de excepción de la oportunidad política y convivencial que vive este país. Aunque no se sepa y la opinión pública resulte ajena a su gestión.


Su intervención personal durante los últimos meses ha sido crucial para que el proceso avance. El presidente del EBB ha sido y sigue siendo, cauce de conexión entre la Izquierda Abertzale y el Gobierno español. Ha sido y sigue siendo, uno de los puentes básicos que ha permitido avanzar en los momentos más delicados. Han sido numerosas las citas, las conversaciones y encuentros mantenidos, en la más absoluta discreción, con los actores principales de la nueva situación que vivimos.


Ya en el pasado año, su acuerdo con Zapatero en materia presupuestaria y de estabilidad, consiguió ganar un tiempo precioso para trabajar la oportunidad de paz. Un tiempo que se ha ido gestionando con racanería y bajo el lastre del cálculo político. Bajo la siempre perniciosa atención de quien gana o quien pierde más en la balanza política de los gestos o los compromisos.


El mes de agosto pasado fue crítico en tal sentido. Zapatero colocó un “mugarri” a modo de plazo fijo para que ETA afianzara su compromiso democrático. O lo hacía público o el reloj se paraba dando paso a una nueva legislatura y a la incertidumbre generada por la llegada de nuevos inquilinos al palacio de la Moncloa. El riesgo de que la “unilateralidad” fuera reversible, y con ella se desbaratara la expectativa de éxito, hizo cundir el desánimo. Preocupación acentuada con decisiones político-judiciales incomprensibles.


Con anterioridad, la advertencia del PNV y su presidente, en relación a la legalización de Bildu por el Tribunal Constitucional, tuvo su recompensa. No sería justo decir que Bildu es hoy legal y que su éxito se lo debe a Urkullu, pero el posicionamiento público y privado del líder jeltzale sirvió entonces para mucho. La Izquierda Abertzale, sus patrocinadores principales lo saben y algún día lo reconocerán en público.


Hoy, hace apenas unos días, la intervención de Urkullu ha vuelto a ser crucial. “Estamos a tiempo” – se repetía y reiteraba a quien le quisiera escuchar-. Y le escucharon. Los de un lado y los del otro. Su teléfono móvil es testigo de la infinidad de mensajes cruzados. Y más allá de la tecnología, Urkullu se ha movido en persona. Aquí y allá, porque el bien supremo de la paz le exigía arriesgar.


Hoy, tras el comunicado del Colectivo de presos de ETA y su relevancia de cara al cese definitivo de la actividad armada, Urkullu ha pedido a los actores principales de esta transición hacia la paz, que aceleren sus pasos. Que es el momento de poner toda la carne en el asador. Que se destierre el cálculo electoral porque el bien supremo está cercano, “lo acariciamos con las yemas de los dedos”. Es cierto. Y pese a las declaraciones rutilantes de Conde Pumpido y de alguno más, esta vez sí, puede y debe ser la buena. La oportunidad que todos esperábamos desde hace años.


Seguro que Urkullu estará incentivándola. Entre las bambalinas. A sabiendas que al PNV le resultará costosa. Pero eso será una levedad si el bien mayor se obtiene. Y seguro que se obtendrá.


Sé que este comentario resulta un tanto críptico. Faltan los detalles que esclarezcan la foto. Pero el guión exige responsabilidad. La responsabilidad que está demostrando Iñigo Urkullu. Bien lo saben, entre otros,  Rufi  Etxeberria y Rodríguez Zapatero.

sábado, 24 de septiembre de 2011

AHORA SÍ

Ahora sí. El comunicado del “Colectivo de Presos Políticos Vascos” incorporándose a los contenidos de la denominada “Declaración de Gernika”, despeja las dudas que el final de la violencia de ETA mantenía. El temor a que el “proceso unilateral” pudiera tener “reversibilidad” queda disipado. Ya no hay vuelta atrás. El colectivo de presos/as de ETA (más de seiscientos en este momento) ha dado un paso definitivo.


Todo el mundo aguardaba un comunicado por parte de la organización terrorista y su no publicación había encendido las alarmas en relación a un desenlace satisfactorio para con la desaparición definitiva de la violencia en Euskadi. Sin embargo, el compromiso de los presos con los principios del manifiesto de Gernika supone un espaldarazo determinante para que la conquista de la paz sea mucho más que un deseo, sea una realidad en ciernes.

¿Por qué es tan importante este pronunciamiento?.


Primero, porque el colectivo de presos/as es la base social inmediata de ETA. Ellos/as han sido su militancia. Ellos/as han forjado ETA y su actuación a lo largo de una dilatada historia. Son, por lo tanto, los destinatarios inmediatos de la estrategia de la lucha armada, de sus consecuencias y de su funcionalidad.

¿Qué significado tiene la asunción por parte de este colectivo de los principios de la “Declaración de Gernika”?

Sencillamente, que rechazan la lucha armada como estrategia a favor de la actividad política. Se reconocen los “derechos civiles y políticos permitiendo la actividad y el desarrollo de todos los proyectos políticos, considerando que el reconocimiento y la protección sin excepción alguna de todos los derechos humanos es la base fundamental de los mismos”. Es decir, que quienes avalan esta declaración se comprometen con “la desaparición de todo tipo de amenazas, presiones, persecuciones, detenciones, y torturas contra toda persona por razón de su actividad o ideología política “.

¿La asunción por parte del Colectivo de Presos/as de ETA de la “Declaración de Gernika” es parcial, limitada o afecta al conjunto de los compromisos incluidos en el manifiesto?.

No hay reserva alguna. La asunción de los principios programáticos del texto es total. Los presos y presas de ETA no hacen salvedad alguna. Ratifican el contenido en su totalidad, incluida a la referencia a las víctimas (“Necesidad de un reconocimiento, reconciliación y reparación de todas las víctimas, originadas por el conflicto político y la realidad de las múltiples violencias”).

¿Es creíble que una decisión de tamaña trascendencia haya sido adoptada al margen o independientemente de la opinión de ETA?.

Rotundamente, no. El debate en el colectivo de presos/as, antes “Frente de Makos”, siempre ha contado con la intervención y la tutela de la “Organización”. En este caso, y a tenor de la relevancia de la decisión adoptada, resulta evidente que la “vanguardia” habrá estado presente, cuando no dirigiendo el debate.

¿Por qué ahora?.


A finales del mes de agosto se esperaba un gesto, una declaración de ETA. Señales que resultaran inequívocas sobre su voluntad incuestionable de abandonar la violencia. Pero ese gesto no llegó. El cálculo político, la proximidad de unas elecciones, el no “poner en bandeja la rentabilidad “del anuncio, frustró las expectativas. Eso llegará, después de los comicios generales y servirá para favorecer las potencialidades de la Izquierda Abertzale, de nadie más. Sin embargo, el riesgo de que nuevos actores políticos –el PP- condicionaran tras las elecciones el proceso en marcha, provocó la necesidad de articular nuevos indicios que confirmaran la validez y certeza de la apuesta.

Así debe interpretarse este posicionamiento del Colectivo de presos/as. Un posicionamiento hecho público en el primer aniversario de la “Declaración de Gernika”, a escasos dos días del “Gudari eguna” reivindicativo de la Izquierda Abertzale.

La botella está ya cerrada. El corcho tapona su cuello y para evitar el riesgo de que pueda destaparse, el posicionamiento de los presos lo ha cerrado e impermeabilizado como un lacre que encapsula para siempre la violencia de intencionalidad política. Para dar por concluido el proceso, solo falta que en su masa, aún caliente, el titular de la materia embotellada, plasme su imagen a modo de sello en relieve como certificado de garantía y de autenticidad. Eso, tras este paso, no tardará en llegar.

¿Y ahora qué?.


Ahora sí. Ahora le toca mover ficha de verdad al Gobierno español. Tras este comunicado veremos, probablemente, movimientos inmediatos. Movimientos vinculados a la verificación del proceso. Y tras ellos deben acompasarse medidas efectivas. Empezar por el principio. Por los derechos civiles. Por la adecuación del régimen penitenciario al nuevo escenario, por la anulación del impuso político a la acción judicial.

Zapatero tendrá las manos libres para apuntalar una oportunidad única. No tiene ya nada que perder. Le queda todo por ganar. Y con él todos.
Ahora sí.

DECLARACIÓN DE GERNIKA

lunes, 5 de septiembre de 2011

QUE LA IZQUIERDA ABERTZALE TERMINE EL TRABAJO QUE SE COMPROMETIÓ

Se cumple un año desde que ETA hiciera público su compromiso de no llevar a cabo “acciones armadas ofensivas. Un parón en la actividad terrorista que fue confirmado más tarde como "general, permanente y verificable".


A lo bueno nos acostumbramos rápidamente y a vivir sin el sobresalto de la violencia mucho más. Cualquier paso atrás en este sentido sería un drama y un profundo fracaso por parte de todos. Pero de manera especial de quienes nos convencieron de que este proceso era “unilateral” y que surgía por propia convicción.

Si algo habíamos aprendido en tantos años de búsqueda de la paz era el determinar que su consecución no debía estar condicionada por la oferta de contrapartida alguna. La paz no tenía moneda de cambio que certificara su conquista. Ni la legalización de la Izquierda Abertzale, ni el inicio de un proceso de diálogo político, ni el cambio de la política penitenciaria.

Solo la unilateralidad de los pasos a dar podía convencernos de que, esta vez sí, el horizonte de una Euskadi sin violencia comenzaba a disiparse.
Y, en este sentido, he de reconocer que se ha avanzado mucho. Pero queda mucho camino aún por desbrozar.

La presencia de la Izquierda Abertzale en el juego democrático – a través de Bildu- no es sino una estación tránsito, una escala pragmática, en la normalización política.

Habiendo reconocido que su futuro está de espaldas a la práctica de la violencia, la Izquierda Abertzale emancipada tiene todo el derecho del mundo a poder ejercitar su actividad con la misma libertad y condicionantes que el resto de formaciones políticas. De ahí que la legalización de “Sortu” resulte una obviedad democrática.

Pero los éxitos electorales cosechados por “Bildu” y los pronunciamientos post mantenidos por sus dirigentes, hacen sospechar que, superadas, y con nota, las “urgencias” de hace meses – legalización, presentación de listas…- la Izquierda Abertzale ha olvidado en parte el discurso regenerador que le trajo hasta aquí.

Se han olvidado de reclamar, día sí y día también, a ETA de que su tiempo se ha acabado y que es necesario que explicite la irreversibilidad de su abandono y su carácter definitivo.

La Izquierda Abertzale debe seguir dejando constancia de que es ella quien lidera el proceso, que no hay tutela ni contrapartida que ofrecer al final de ETA. No hay balones en tejados ajenos ni exigencias de legalización de o de otro tipo que contrapesar a su decisión “unilateral”.

Rentabilizar los frutos de la nueva estrategia está bien. Proseguir en su búsqueda de “acumulación de fuerzas” (el retorno de Aralar a la casa del padre), resulta lógico. Pero que el descanso en el collado para observar la grandeza del paisaje no distraiga a quienes se han comprometido a subir a la cumbre para atravesar definitivamente la frontera de la discordia y el odio en este país.

Caben reproches a este tránsito. Quienes han acompañado durante decenios a los protagonistas de causar tanto dolor en este Pueblo no pueden pretender su resurrección sin que nadie les recuerde su responsabilidad en el calvario que hemos vivido.
Tampoco es de recibo que intenten revalorizar el país y las instituciones que tanto denigraron como milagro de su sola presencia, hoy y ahora, en dichas instancias. Y mucho más.

Pero, un año después de la inactividad armada confesada, hoy, me quedo con la buena noticia del tiempo ganado para la concordia.
Que la Izquierda Abertzale termine el trabajo que se comprometió. Suya es la responsabilidad. De nadie más.

viernes, 24 de junio de 2011

EN TEJADO AJENO

Hay quien piensa que sólo los tejados ajenos tienen balones que descolgar. Y sobre sus cornisas hay colecciones de pelotones a la espera de que alguien los baje de allí.



La Izquierda Abertzale es un caso paradigmático en esto.

Siempre hay alguien o algo del que depende que la evolución de la pacificación, de la normalización o de le que fuere no avance adecuadamente.

Tras el éxito electoral de Bildu, cuyos factores de premio son adjudicables a múltiples patrones –recuperación de militancia, rentabilización del victimismo, el órdago del PNV a Zapatero para su legalización definitiva, la apuesta por vías civiles…-, retomamos la situación del final de la violencia con nuevas demandas por parte de los “emancipados”.

Según diversas fuentes consultadas, la izquierda abertzale, para que el proceso siga avanzando, estaría emplazando al Gobierno español a que comenzara a dar pasos para facilitar el final de ETA. Para ello, primero había pedido al PNV que, nuevamente, suministrara a Zapatero el poco tiempo que éste puede llegar a disfrutar hasta el final de su mandato.

Tiempo, en forma de apoyos parlamentarios, que le impidan caer y provocar unos comicios anticipados.


Lograda esta temporalidad, la Izquierda Abertzale requerirá del Gobierno español una mayor implicación para “convencer” a ETA de que “esto va en serio y no tiene vuelta atrás”. Para ello, creen necesario un contacto “técnico” con ETA, con materias de análisis tasadas (verificación internacional del procedimiento, colectivos “represaliados”, interlocución, etc).

No hay vía política. Eso tendrá que venir más tarde, una vez de que Sortu se legalice, y de la mano de las formaciones políticas, en consonancia con las tesis del “doble carril” de Anoeta o de manera más explícita en la Declaración de Gernika.

Además, para que los pasos sean firmes, los actores de la Izquierda Abertzale emancipada creen que el Gobierno español debería ya presentar soluciones, tanto a la ilegalización de Sortu, como a la continuidad de la denominada “doctrina Parot” en el ámbito Penitenciario. “Dos balones” que también sitúan en el tejado de Zapatero y confían en ser despejados tras el verano.

Como contrapartida ¿qué?. Pues poca cosa. Su firmeza en y convicción de que ETA no volverá a actuar, aunque no esperan un pronunciamiento “oficial” de considerar el “cese de actividades” de manera “definitiva”. Por lo tanto, no se espera un comunicado de cierre ni ahora ni en los próximos meses.

Tampoco, de momento, tienen decidido articular un gesto que reclame de ETA ese paso. Esa petición, unánime, en el escenario político democrático, no encontrará eco. Lo harán cuando tenga una “influencia positiva” para el conjunto del proceso. Dirán lo que tengan que decir cuando ellos lo decidan.


Los meses pasan, la percepción de que el cambio político llega a España más pronto que tarde y las consecuencias que para este final de la violencia puede tener, no son ajenas a la Izquierda Abertzale emancipada. Tienen presente el fracaso del 2006 y en su agenda de hoy también está que el “actual proceso sea compartido”. Compartido por las “cuatro familias que conviven en Euskadi; socialistas, populares, PNV y la Izquierda Abertzale”.

La designación de Martin Garitano como Diputado General de Gipuzkoa podía haber sido un punto en el calendario en el que colocar un ladrillo en la nueva edificación de Euskadi que se pretende. Pero no. Sólo ellos esperan respuestas de los demás. Ellos no tienen ni tejados ni balones. Sólo exigencias.

Hoy, sin ir más lejos, nos han emplazado a manifestarnos en Donostia el próximo 2 de julio como protesta del proceso “Bateragune”. Mañana reclamarán que nos sumemos a la petición de libertad de Otegi. Y pasado que, con nuestros votos, le hagamos lehendakari.

¿Cuándo les tocará a ellos mojarse?. El día que se dejen de parapetar en el tejado ajeno lo sabremos.

viernes, 3 de junio de 2011

EL MOMENTO DE LA VERDAD Y LÓPEZ DE EXCURSIÓN

El mismo día que Patxi López, no se sabe bien si en su condición de Lehendakari o de Secretario General de los socialistas vascos, afirmaba que su política no iba a alterarse como consecuencia de las “excursiones” del PNV a Madrid, el presidente de esta formación, Iñigo Urkullu y el jefe del gobierno español, Rodríguez Zapatero, se volvían a encontrar en la Moncloa.


López, enrocado en su alianza estratégica con el PP, pedía a los nacionalistas que impidieran el acceso de Bildu a las instituciones guipuzcoanas. No sólo lo pedía, sino que responsabilizaba directamente a los jeltzales de que esto ocurriera, olvidándose, entre otras cosas, de que el pasado día 22 la ciudadanía había votado y lo había hecho de una manera nítida y mayoritaria del lado de la coalición de la Izquierda Abertzale (al menos en el territorio de Gipuzkoa)

Su discurso, nuevamente exigente en relación a los demás –López es especialista en aconsejar a los otros de lo que deben hacer sin comprometerse en lo que él, en primera persona,está dispuesto a llevar adelante- se parapetaba en algo así como una “ilegalización” fáctica de Bildu. “Bildu –según López- tiene todavía recorrido democrático por hacer”. “El gobierno de Bildu paralizará un territorio”. En suma, que pese a la sentencia del electorado, una formación legal como la que representa Bildu, debe ser condenada al ostracismo de la oposición.

Y todo eso, sin analizar por un segundo, la relevancia que los resultados electorales pueden y deben tener en la consolidación de la alternativa civil y democrática de la Izquierda Abertzale y su proyección global a la sociedad vasca en lo referente a normalización política y convivencia en paz.

Vamos, que puestos a ir de excursión, López viajó de ningún sitio a ninguna parte.


En paralelo, como si alguien pretendiera, una vez más, resaltar su vacuidad política, el presidente español, Rodríguez Zapatero e Iñigo Urkullu se reunían en la Moncloa para analizar y compartir diagnósticos. Sobre el tapete, entre otras materias, volvió a estar el proceso de pacificación y normalización.

Zapatero está empecinado en finalizar su mandato al frente del ejecutivo español. Su “viaje” culminará en marzo o abril (en el mejor de los casos) y su objetivo es que su candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba, dispute y gane la carrera. En el libro de ruta de esta corta etapa aparecen metas volantes y puertos de montaña que superar. Los tiene perfectamente marcados en el plano. Está plenamente convencido de lo que debe hacer. Sabe que la economía española necesita nuevas reformas. Las abordará sin titubeos, aunque por el camino le partan la cara. Es más, él mismo se ofrecerá como “escudo humano” a apalear para evitar el desgaste de su “esprinter”. También tiene marcada en la ruta, el encauzamiento de un proceso que traiga la paz, y que acabe con ETA.

No son tareas sencillas. Y necesita apoyos.


Urkullu ha vuelto a responderle. El PNV siempre apoyará una expectativa de paz para Euskadi. Aunque para alcanzarla tenga que pagar un precio de desgaste. La mezquindad de no querer pagar un precio político propio como contraprestación al bien supremo de la paz no entra en la estrategia jeltzale.


El plazo para garantizar que el camino a emprender no tiene vuelta atrás, es muy corto. Hay que dar pasos ya. Los pasos no pueden ser unidireccionales. Los tienen que adoptar todas las partes. Y el coste de la operación deberá ser sufragada de forma mancomunada.

Bildu o la Izquierda Abertzale también. Es su momento. Tras la travesía por las urnas y la certificación de que esa vía, la civil, es la única que les conduce al éxito, deben recobrar protagonismo. Es su tiempo. Tiempo de exigencia, de constatación de que ETA es el pasado.Y que ellos son el presente y el futuro. Tiempo de gestos, de declaraciones de principios.También, por qué no, tiempo de gobierno, de tomar tierra con la realidad de los problemas generales que afectan a la gente.

Zapatero, afeando otra vez a López ha dicho que hay que esperar para ver si la presencia de Bildu en las instituciones es un "factor que nos hace ir hacia adelante en el fin de ETA". Ha marcado el inicio del viaje. Hay que aprovechar el tiempo. No sea que quienes como López se empecinan en el pasado ganen la partida y el final del túnel sea taponado y la oportunidad se pierda.

Es el inicio del nuevo tiempo. Hay que correr. Zapatero está en los tacos de salida. La Izquierda Abertzale – Bildu debe poner el semáforo en verde. Es el momento de la verdad.

Y el lehendakari López de excursión con Basagoiti.

viernes, 14 de enero de 2011

LA PAZ, UN SUEÑO EN PAÑOS MENORES


La película “el sexto sentido” puso en boga la afirmación “en ocasiones, veo muertos”. El joven protagonista del film, narraba a Bruce Willis, su secreto más íntimo, un don sobrenatural que le conectaba con el más allá.


En el más acá, algunos no experimentamos tales delirios, pero protagonizamos episodios, cuando menos, pintorescos. Yo, sin ir más lejos, tengo sueños de proximidad que recuerdo perfectamente una vez despierto.


Muchas veces he tratado de de encontrar una razón lógica a este fenómeno y por mucho que haya acudido a citas freudianas o a las explicaciones médicas en relación al “hipocampo cerebral” no he hallado respuesta a mis recurrentes fantasías.


Mis sueños no son como los de Luther King. Son de andar por casa.


El más repetido me lleva a un maravilloso pozo de aguas verdes turquesas. Allí, como en un remanso de paz, despliego mi caña y, en pocos instantes, zas, pica un salmón de considerables dimensiones. Trabajo la captura. Gozo de un momento irrepetible. El pez comienza a ser vencido. Asoma ya su cuerpo por la superficie. Bate el espumero. Se resiste. Yo tenso una vez más el aparejo. Ya casi está…Paraje idílico, momento de alta satisfacción. Emoción a flor de piel… hasta que por la ribera, como salido de un armario, se me acerca un conocido personaje – cuyo nombre no revelaré para no descubrir mis demonios particulares- y comienza a increparme. Me habla, me interpela, me reprende…Yo pierdo los estribos y la concentración. Entro al trapo. Y el salmón se descuelga… y se zafa del lance. Hasta luego lucas.


El sueño se ha repetido en varias ocasiones. Cada vez el bicho es más grande y tiene más kilos. Más emoción, más épica…e igual desastre final. ¡Que no me dejen pescar ni en sueños!. Siempre el mismo cafre y la misma historia.


Mi segunda experiencia onírica es reciente. De esta misma semana. Está pegada a la actualidad y la claridad con la que la recuerdo me tiene intrigado.


Soñé el otro día que accedía a una sala oscura desde una gran estancia. Era Loiola, la “Casa Grande”. Una larga mesa de madera concitaba una amplia reunión. En un tablón de anuncios de corcho colgaba un cartel que decía; “Conflicto vasco, fase resolutiva”. Y allí estaban todos. O casi todos. Pastor, Ares y Eguiguren por el PSE. Urkullu, Ortuzar y Egibar por el PNV. Rufi, Otegi y Díez Usabiaga por los emancipados.


.-¿Falta alguien?. Preguntó un fraile semi cubierto con capucha.

¿Quíen es éste?. Murmuré yo.

.-Una voz cuchicheante me respondió. “Es el mediador. Pertenece a la comunidad de Sant Egidio”.

.- Jodé, pues se parece a Munilla. (lo cierto es que era él).

¿Falta alguien? – repitió-. Desde el fondo de la mesa replicó Egibar; sí, Patxi Zabaleta pero llegará más tarde.

¿Yo qué pinto aquí? –interpelé sorprendido-. El clérigo golpeó dos veces con su bastón en el suelo. “Verificans-verificandis”. Amén.


El ambiente era tenso. Nadie decía nada. Los de Batasuna deconstruían sus teléfonos móviles como quien desmonta una pistola. La pila por aquí, la tarjeta por allí…

El encuentro se alargaba sin resultados prácticos. Por el contrario, cada intervención era un paso atrás. Las palabras levantaban un muro infranqueable. Tensión, recelo, distancia. “Unilateral” –decía uno-. “Insuficiente”-contestaba otro-. “Irreversible”, “condena”, “legalización”, “reagrupamiento”, “envido más”, “órdago”. Empate infinito nuevamente.


Tras horas de frontón dialéctico, el mediador afrailado se puso en pie. Alzó su cayado y habló. “El éxito en un diálogo sincero pasa por el reconocimiento mutuo. Dice un proverbio indio, que antes de juzgar a una persona, debes caminar tres lunas con sus mocasines. También la Torá hebrea nos indica que para alcanzar un acuerdo es más provechoso pensar desde el “tu” en lugar del “yo” “Tu” y “Yo” son formas singulares que deben ceder ante el “nosotros”. Necesitamos conocernos mejor, sentirnos en igualdad de condiciones, eliminar prejuicios….” El discurso era impecable hasta que llegó la sentencia.


“…Así que vamos a hacer un ejercicio práctico. Vamos a seguir la sesión en ropa interior. ¡Fuera pantalones!.”


¡Ay la ostia qué era aquello!. Primero risas. Luego, carcajadas y afirmaciones sin sentido. Hasta que alguien comenzó a desabrocharse el cinturón y se inició el destape. La búsqueda de la paz en paños menores. Urkullu blanco impoluto tradicional. Pastor slip oscuro a juego con el traje. Otegi, de algodón de media pata conjuntado con la camiseta. Abanderados, Kalvin Clein, Kevingston, Boxer…Ajustados, amplios, de colores, bombachos..

Ni Fellini hubiera ideado una escena tan evocadora. La paz en calzoncillos y calcetines.


Pasado el primer momento del pudor, o del ridículo, el experimento funcionó.

Cuando alguien se rascaba sus partes es porque algo le escocía. Cuando uno emulaba en el gesto a Nadal era porque una goma apretaba más de la cuenta. Todo era evidente. Sin aspavientos ni artificios. Y en ese ambiente de realismo práctico, el diálogo se encarriló. Entonces, yo me desperté. En calzoncillos.

Desde esa madrugada no dejo de pensar en el significado de mi sueño. Quizá algún ávido lector/a de este perdido blog me ayude a interpretarlo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

HONRA SIN BARCOS...



Zapatero ha movido ficha. Era previsible, pero necesitaba condiciones objetivas para hacerlo. El presidente español sabía de su soledad y de lo limitado de su mandato si no conseguía aliados.


Su traumática presidencia europea, unida a la intensidad de la crisis económica, le había dejado muy debilitado. Prácticamente amortizado.


Sus mensajes de socorro habían encontrado escaso eco. Las encuestas electorales, como potro de tortura acentuaron su dolencia. Las asonadas internas –primero Bono, luego las primarias madrileñas y posteriormente los notables de “provincias”- elevaron su cuadro clínico al diagnóstico de “crítico”.



Pero, en esto, llegó Urkullu y el PNV. Pese a que sus propios correligionarios vascos trataron de impedir el rescate del “socorrista de la playa”, el oxígeno llegó. Un gran acuerdo para Euskadi (el cierre del Estatuto incumplido) y para el inquilino de la Moncloa. Y, mucho más; la estabilidad. Estabilidad para la economía, para los mercados, y para los incipientes procesos de paz y normalización observados en este país.



Los asesores de Rajoy le habían aconsejado echarse a dormir. No hacer nada. Sentarse a la puerta de Génova para ver pasar el cadáver de su adversario, era la mejor estrategia para una victoria electoral futura. Se equivocaban. Porque Zapatero ganaría, si se presentase, el concurso televisivo de “Supervivientes”.



El acuerdo alcanzado con Urkullu y el PNV le ha hecho revivir. Y , con nuevo ímpetu jugará fuerte, jugará todas sus bazas para tener opciones de reeditar mandato en la Moncloa.



Su primera ficha ha sido la crisis de gobierno. Ha soltado lastre conformando un nuevo equipo en el que se conjuga el aparato interno (Leire Pajín y Trinidad Jimenez) con la solvencia en la interlocución (Jaúregui respecto a las autonomías y Valeriano Gómez en relación a los sindicatos). Se permite incluso un guiño al electorado de izquierda con la incorporación de la ex comunista Rosa Aguilar. Por lo más destacable de esta remodelación gubernamental es la ascensión de Alfredo Pérez Rubalcaba como número dos del ejecutivo.



Se trata, en suma, no de de un gabinete de transición sino de un gobierno de combate, dispuesto a pelear hasta el fin para recuperar el espacio electoral perdido. Como Méndez Núñez en la guerra del pacífico, Zapatero ha optado, si es necesario a la “honra sin barcos que a los barcos sin honra”. En su balanza ya no hay contrapeso, ni marcha atrás.



Su recuperación se la debe, fundamentalmente, a Urkullu y a los suyos. Lo sabe y lo tendrá en cuenta a futuro, aunque las andanzas de los socialistas vascos, con sus críticas a las “líneas rojas” u otras lindezas que en privado plantean, hace que, en más de una ocasión desde la Moncloa se pronuncie aquella cita de “cuerpo a tierra que vienen los nuestros”.



Ya el mes de mayo vaticinaba desde este mismo blog que la crisis gubernamental estaba al caer. No fue una profecía. Pero se veía venir. Ahora se presienten nuevos pasos. No tengo duda alguna en discernir que el presidente español va a jugar todas sus fichas, todos sus ahorros, todas sus bazas y todas sus opciones, en alcanzar el bien preciado de la paz con la desaparición de ETA.


Sabe que no le queda otra. Honra sin barcos.



Sin un horizonte claro de recuperación económica, Zapatero sabe que en la ruleta electoral ya no vale ni el rojo ni el par, sino la apuesta única a un solo número. Y con Pérez Rubalcaba de patrón de barco lo hará.


En esa apuesta decidida, de altísimo riesgo para él y los suyos, volverá a encontrar en el PNV el aliado fiel que encontró el Loiola, antes y después.



Por eso, la Izquierda Abertzale no emancipada y los mediadores internacionales deben ser conscientes de lo extraordinario de la situación. Las palabras de Otegi, publicadas el pasado fin de semana, ayudan a clarificar el escenario. Pero es necesario más ritmo y mayor decisión en los próximos pasos a dar. El balón ahora está en su tejado y, si en breve tiempo la tortuga no corre como un gamo quizá se nos pase el arroz.



Quien no sepa ver ese horizonte, que se vaya a casa. Con Rajoy y los que esperan ver el funeral desde el quicio de la puerta.



El momento es relevante y la oportunidad que se brinda tiene un muñidor que merece ser reconocido. Zorionak Iñigo.