sábado, 18 de agosto de 2018

DOMINISTIKU!


Cada verano percibo una cosa distinta como singular. Quizá siempre ocurrió pero es en este  momento cuando lo he notado como excepcional. No, no es ni el comportamiento de las moscas ni la pereza de las personas a la hora de moverse o tomar decisiones. Es algo más común que comienzo a ver como extraordinario; los estornudos de la gente.

Desde que empezara el mes de agosto y “oficialmente” comenzaran las vacaciones he sentido cómo los mortales como yo parecen desinhibirse y a la mínima que pueden, o que les viene a la nariz, estornudan como si no hubiera un mañana.

Me he sobresaltado con el estornudo de la vecina de enfrente, con la sacudida de un anciano que parecía ahuyentar malos espíritus. Me he turbado  con el grito aterrador de alguien que parecía acuchillar a un cochino. Y paseando por la calle, por la ventana de un segundo piso salió un “hipogrito  huracanado”  que casi detiene el tráfico rodado. Achis! Achus! . Con retardo. Con suspense . Amenazante. Sordo. Para adentro. Con parsimonia. De repente. Escandalosos. 
Vergonzosos. Terroríficos, cómicos.

Jamás me había parado a pensar en la importancia de los estornudos y es que hay tantas formas de expresarlos como individuos conformamos el planeta.  Un cosquilleo previo en la nariz nos avisa que va a ocurrir y en ese momento es cuando determinas dar rienda suelta a la naturaleza o reprimirla.

Lo cierto es que todo tiene un fundamento físico insoslayable. No, no es un invento. El estornudo es un acto reflejo que, generalmente, está provocado por la irritación de la mucosa nasal, y permite expulsar partículas extrañas fuera del cuerpo, aunque también facilita la dispersión de gérmenes

Además, la exposición repentina a la luz puede desencadenar un espasmo de este tipo. Según estudios –hay estudios para todo- una de cada cuatro personas reacciona estornudando cuando se expone repentinamente a la luz solar, un acto que se recibe la definición de “estornudo fónico” y su causa la debemos encontrar en la asociación de los nervios ópticos y  trigémino.

 La onomatopeya asociada al estornudo es distinta en cada país. En el Estado español  se utiliza 'achís', en portugués, 'atchim', en inglés, 'achoo', en japonés, 'hakashun', en italiano, 'etciú'... Además, tampoco en todas partes se reacciona igual ante el estornudo: en Irán, es costumbre parar lo que se está haciendo cuando se encadenan dos sacudidas, ya que se interpreta como una señal; en México, se responde a la primera exhalación  con 'salud', a la segunda con 'dinero' y a la tercera con 'amor'.
 
Las expresiones 'salud' y 'Jesús' utilizadas en castellano para responder a un estornudo tienen su origen en la época romana, cuando la peste comenzaba a extenderse por Europa, y se usaban con el fin de alejar del que estornudaba la posibilidad de caer enfermo. En euskera, la respuesta “doministiku”  es una adaptación del axioma latino “dominus tecum”.

La verdad es que el acto mecánico del “achís” produce, en lo inmediato, una sensación de alivio. Pero tal  contracción-expulsión corporal no está exenta de riesgos.  El aire que expulsamos al estornudar puede alcanzar una velocidad de hasta 70 kilómetros por hora y la saliva expulsada en este acto reflejo puede viajar unos 7 metros ¿70 km/h de un escupitajo incontrolado?

Todos podríamos poner ejemplos representativos de la peligrosidad generada por los espasmos. Nos reiríamos  un rato de las situaciones anecdóticas por ellos generados  pero el carácter escatológico  de las mismas desaconseja prodigarlas en relatos públicos. (He visto en una fuente no contrastada que a alguien se le salieron los ojos de las órbitas al tratar de reprimir un estornudo. Mejor dar rienda suelta a la naturaleza que impedir su expresión)

Pero, dicho esto, ¿por qué la gente estornuda ahora con estruendo? ¿Por qué ese tono desinhibido? ¿Por qué no hace lo mismo con otros “ruidos” orgánicos que el cuerpo humano genera? Sí. Es un misterio. Un estrepitoso misterio que me intriga y que refleja la libre voluntad de mujeres y hombres, ancianos y niños, mozos y adultos por hacerse oír. Sin tapujos. Libremente. Sin filtros ni cortapisas. Aaaaachis!

Lander Martínez, el secretario general de Podemos Euskadi parece ser de aquellos que se reprimen en el estornudo. De los que hacen un verdadero esfuerzo para no sonorizar su reacción a la luz.

Su incorporación a la actualidad política estival ha estado centrada en el reproche al PNV por haber “abandonado la centralidad” en la configuración del nuevo estatus de autogobierno  para “refugiarse en la radicalidad con EH Bildu”.

Resulta curiosa la cita y más aún que provenga de un dirigente político del partido que venía a revolucionar la democracia, a conquistar los cielos a través de la participación popular  con “otro modelo” de hacer.

Martínez acusa a los nacionalistas de haber optado por propuestas “radicales” en la negociación previa del nuevo estatus. “Radicales” porque reconocen el carácter nacional de Euskadi, porque solicitan la normalización de la “nacionalidad vasca” en un conjunto homogéneo de “ciudadanía”, porque establece el derecho de la ciudadanía a decir su futuro. ¿”Radicales”?

La actitud de Podemos en la ponencia de autogobierno que camina por el Parlamento  cabe de calificarse de temerosa  y confusa. Como si estuviera guardándose las espaldas permanentemente de las críticas que desde Madrid pudieran hacerle sus “mayores”. Como si no supieran bien donde está su obediencia última, en Madrid o en Euskadi.  De ahí su falta de definición, sus contrasentidos y hasta sus marcha atrás.

¿Dónde quedan aquellas definiciones de un estado confederal, del reconocimiento  del derecho a decidir de los pueblos? ¿Dónde su compromiso con la nacionalidad vasca?

Lander Martínez ha tratado de justificar el cambio estratégico de “Podemos” porque su formación “ya no es la explosión de hace cuatro años, hemos madurado”. Y tal afirmación tiene, sin duda alguna, interpretaciones distintas. ¿Madurado significa acomodado? ¿Homologado al resto de formaciones políticas?

No es cuestión de hurgar en herida ajena pero Podemos, lejos de consolidar su opción de gobierno, se ha ido diluyendo en una serie de conflictos internos que amenazan su futuro. Las diferencias constatables en sus grupos parlamentarios –la última declaración de Pili Zabala lo pone de relevancia- la “guerra sin cuartel” en Navarra, en las juntas generales territoriales, en los municipios donde ostenta representación no presagian un porvenir político esperanzador. Si a ello se le une  una cierta orfandad en el Estado por el abandono temporal de Pablo Iglesias y la falta de un liderazgo compacto que está permitiendo la recomposición socialista,  el panorama para ellos no se presenta halagüeño.

Y todo ello sin haber demostrado gran cosa en su acción política institucional. Podemos Euskadi ha sido incapaz de pactar nada en clave positivo. Nada. Ni la modificación de la RGI, ni los presupuestos, ni cualquier otra reforma legislativa. Su función parlamentaria –institucional- se ha limitado a la agitación, a la oposición, a la pancarta, al discurso y a la consigna. De su “frescura” en la forma de hacer política esperábamos más. Mucho más. Y no sólo en clave de autogobierno sino en la reforma y consolidación de derechos básicos de la ciudadanía. La “gran esperanza blanca” parece haberse quedado en eso, en “esperanza”. En pasado prometedor, pero pasado al fin y a la postre.

Creo que me gustaba más cuando Podemos estornudaba a pleno pulmón. Ahora, no sabemos a qué quedarnos. Por si acaso, esperemos lo mejor. Tienen aún  tiempo para expulsar aire con naturalidad.  Doministiku!

1 comentario:

  1. No comparto contigo koldo esa sensacion de "pasado prometedor" de Podemos en relacon tanto con temas sociales como con planteamientos de autogobierno y de nuestro futuro estatuto. Sin jugar a Rappel, la cuestion es q la cupula de Podemos, a mi entender, poco o nada tiene q ver con sus bases electorales, esa desconexion entre sus " elites" dirigentes pequeños burgueses intelectuales y politicos teoricos de diferentes niveles intelectuales, les lleva inexorablemente a entrar en contradiccion consigo mismo y quedarse con lo q marquen sus politologos y las intenciones de voto de los estudios de mercado. No tengo ninguna esperanza de q podamos contar con ellos para nada. La cuestion es q es un partido viejoven q resite mal el paso del tiempo y q esa desconexion les pasara factura electoral mas pronto q tarde y a nosotros ni agua. RIP por esas "promesas" teoricas y ficticias de Podemos España de Podemos Euskadi de sus Circulos y de sus GLOBOS LLENOS DE AIRE.

    ResponderEliminar