sábado, 24 de septiembre de 2011

AHORA SÍ

Ahora sí. El comunicado del “Colectivo de Presos Políticos Vascos” incorporándose a los contenidos de la denominada “Declaración de Gernika”, despeja las dudas que el final de la violencia de ETA mantenía. El temor a que el “proceso unilateral” pudiera tener “reversibilidad” queda disipado. Ya no hay vuelta atrás. El colectivo de presos/as de ETA (más de seiscientos en este momento) ha dado un paso definitivo.


Todo el mundo aguardaba un comunicado por parte de la organización terrorista y su no publicación había encendido las alarmas en relación a un desenlace satisfactorio para con la desaparición definitiva de la violencia en Euskadi. Sin embargo, el compromiso de los presos con los principios del manifiesto de Gernika supone un espaldarazo determinante para que la conquista de la paz sea mucho más que un deseo, sea una realidad en ciernes.

¿Por qué es tan importante este pronunciamiento?.


Primero, porque el colectivo de presos/as es la base social inmediata de ETA. Ellos/as han sido su militancia. Ellos/as han forjado ETA y su actuación a lo largo de una dilatada historia. Son, por lo tanto, los destinatarios inmediatos de la estrategia de la lucha armada, de sus consecuencias y de su funcionalidad.

¿Qué significado tiene la asunción por parte de este colectivo de los principios de la “Declaración de Gernika”?

Sencillamente, que rechazan la lucha armada como estrategia a favor de la actividad política. Se reconocen los “derechos civiles y políticos permitiendo la actividad y el desarrollo de todos los proyectos políticos, considerando que el reconocimiento y la protección sin excepción alguna de todos los derechos humanos es la base fundamental de los mismos”. Es decir, que quienes avalan esta declaración se comprometen con “la desaparición de todo tipo de amenazas, presiones, persecuciones, detenciones, y torturas contra toda persona por razón de su actividad o ideología política “.

¿La asunción por parte del Colectivo de Presos/as de ETA de la “Declaración de Gernika” es parcial, limitada o afecta al conjunto de los compromisos incluidos en el manifiesto?.

No hay reserva alguna. La asunción de los principios programáticos del texto es total. Los presos y presas de ETA no hacen salvedad alguna. Ratifican el contenido en su totalidad, incluida a la referencia a las víctimas (“Necesidad de un reconocimiento, reconciliación y reparación de todas las víctimas, originadas por el conflicto político y la realidad de las múltiples violencias”).

¿Es creíble que una decisión de tamaña trascendencia haya sido adoptada al margen o independientemente de la opinión de ETA?.

Rotundamente, no. El debate en el colectivo de presos/as, antes “Frente de Makos”, siempre ha contado con la intervención y la tutela de la “Organización”. En este caso, y a tenor de la relevancia de la decisión adoptada, resulta evidente que la “vanguardia” habrá estado presente, cuando no dirigiendo el debate.

¿Por qué ahora?.


A finales del mes de agosto se esperaba un gesto, una declaración de ETA. Señales que resultaran inequívocas sobre su voluntad incuestionable de abandonar la violencia. Pero ese gesto no llegó. El cálculo político, la proximidad de unas elecciones, el no “poner en bandeja la rentabilidad “del anuncio, frustró las expectativas. Eso llegará, después de los comicios generales y servirá para favorecer las potencialidades de la Izquierda Abertzale, de nadie más. Sin embargo, el riesgo de que nuevos actores políticos –el PP- condicionaran tras las elecciones el proceso en marcha, provocó la necesidad de articular nuevos indicios que confirmaran la validez y certeza de la apuesta.

Así debe interpretarse este posicionamiento del Colectivo de presos/as. Un posicionamiento hecho público en el primer aniversario de la “Declaración de Gernika”, a escasos dos días del “Gudari eguna” reivindicativo de la Izquierda Abertzale.

La botella está ya cerrada. El corcho tapona su cuello y para evitar el riesgo de que pueda destaparse, el posicionamiento de los presos lo ha cerrado e impermeabilizado como un lacre que encapsula para siempre la violencia de intencionalidad política. Para dar por concluido el proceso, solo falta que en su masa, aún caliente, el titular de la materia embotellada, plasme su imagen a modo de sello en relieve como certificado de garantía y de autenticidad. Eso, tras este paso, no tardará en llegar.

¿Y ahora qué?.


Ahora sí. Ahora le toca mover ficha de verdad al Gobierno español. Tras este comunicado veremos, probablemente, movimientos inmediatos. Movimientos vinculados a la verificación del proceso. Y tras ellos deben acompasarse medidas efectivas. Empezar por el principio. Por los derechos civiles. Por la adecuación del régimen penitenciario al nuevo escenario, por la anulación del impuso político a la acción judicial.

Zapatero tendrá las manos libres para apuntalar una oportunidad única. No tiene ya nada que perder. Le queda todo por ganar. Y con él todos.
Ahora sí.

DECLARACIÓN DE GERNIKA

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