Mostrando entradas con la etiqueta ETB. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ETB. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de julio de 2011

AY ETB!, QUIEN TE HA VISTO Y QUIE TE VE

Cada día me asombro más. ¿Será que mi ingenuidad aumenta con el paso del tiempo?. Quizá. Lo cierto es que cada vez que me siento frente al televisor y contemplo los informativos de Etb me descontextualizo. Sí, veo un teleberri y, momentos después, no sé si estoy en mi casa o en la taberna. Si llevo puesto un pijama o utilizo la corbata de servilleta.

Suelen decir que las personas mayores  se desorientan rápidamente cuando, por ejemplo, dejan su casa y se les ingresa en un hospital. Es como si perdieran todas las referencias que conocen.
Yo  ya llevaba un tiempo  intentando  centrarme – por fin el banco me ha mandado la tarjeta de crédito sustitutiva de aquella que perdí en el fondo de un cajero- y cuando creía que me había encontrado, zas!, vi el teleberri  y me volvía sentir como Saint Exupery, en medio de la nada, entre dunas de un desierto en el que un sombrero no era tal sino una boa que se había tragado un elefante.

Había puesto la tele para ver  la información que nuestra cadena –ETB2- iba a dar del  espectacular triunfo de Samuel Sánchez en el Tour de Francia.  Había seguido la etapa en directo por ETB1 y me había emocionado. Y ese éxtasis quise prolongarlo  a la hora de la cena.

Mi gozo en un pozo. Fue como si estuviera en Paracuellos del Jarama. Las noticias se desgranaban, una tras otra, sin  conexión, sin proximidad, sin aliciente.  Como si estuviera contemplando –perdóneseme la expresión- Canal Castilla - La Mancha TV.
¿Me habré equivocado de cadena? – pensé-. Pulsé un botón en el mando a distancia y no, era ETB-2.
Ya sé que en verano, la actividad informativa desciende, que  se incrementan las noticias de las fiestas, las barracas, los circos… pero ¿no había más actualidad en Euskadi? ¿Y Samu?.

El clímax de aquel  efecto de descontextualización llegó con una especie de reportaje en el que nos presentaban la “innovación” de la movilidad, lo más de lo más; el alquiler de vehículos particulares al público en general. Según la noticia, la última moda  para combatir la crisis es alquilar el automóvil propio por horas o días. El usuario estaría obligado a contratar un seguro específico y a pagar una tarifa por el disfrute del vehículo.

“Hay que ver –pensé-.Lo que inventa la gente”. Por primera vez me picaba la curiosidad. ¿Dónde se daba esta idea, en Donostia, en Gasteiz o en Arrasate? ¿Quién la había desarrollo? ¿Qué resultados había obtenido?.
Mi primera pregunta no tuvo respuesta. Era una iniciativa pionera en “el Estado” (Madrid, Cuenca, Guadalajara, Sevilla, Paracuellos del Jarama…).
La segunda tuvo revelación a medias; “lo desarrolla una empresa”. Ni dos ni tres, una.
Y la tercera cuestión no pudo contestarse ya que  todavía la experiencia no funciona pues está en fase de estudio y de ajuste.

Es decir que “una” idea –buena o mala- de “una” empresa en el Estado – hay algo más indefinido?- fue elevada a la categoría de noticia en el Teleberri 2 del pasado jueves, ocupando valiosísimos segundos en la escaleta en un informativo emitido en “prime time”.

Conmovedor. Sólo la crónica final de los “Sanfermines”, con un lirismo desbordado que hablaba de “lágrimas de madera” (eliminación del vallado) me motivó más que la noticia del alquiler de coches.

Pasados los treinta y cinco primeros minutos de teleberri, tras un corte publicitario y en el bloque de deportes, llegó Samu Sánchez y la victoria épica de “Euskaltel-Euskadi” en Luz Ardiden. La actualidad –ver las portadas de los periódicos de ayer- llegaba, por fin al informativo, aunque casi fuera de control.

Que mis gustos televisivos coincidan o no con los mandatarios de EITB es un elemento anecdótico. Que cada cual tenga su esquema de valores a la hora de interpretar lo que es información y/o actualidad, también. Lo que ya no es entendible es nada de lo que se emite tenga hilo o coherencia argumental.  No hay ni perspectiva geográfica de la información, ni temática – vivan los sucesos, aquí o en Tegucigalpa-,  ni, me atrevo a decir, técnica (algunas informaciones son puramente descriptivas, otras esqueléticas, las más opinables).

La caída de audiencia de la Televisión Vasca continúa por desgracia. Recientemente y como consecuencia del éxito de productos específicos, los directivos de EITB cogieron un poco de aire al observar un repunte en las tendencias del consumo de nuestras cadenas audiovisuales. Pero esa recuperación – vuelvo a decir que por desgracia- no fue sino un espejismo. Espejismo disipado por los nuevos datos, los últimos, en los que el acumulado de audiencia  nos sitúa a tiro de piedra de “La Sexta”, que en poco tiempo pude llegar a superar a ETB.

Y lo más preocupante de todo, que nuestros informativos, líderes de consumo en Euskadi durante años,  han sido sobrepasados ya por los de TVE, Telecinco y sienten la amenaza próxima de ser aventajados por los de Antena-3 (según datos objetivos de los diez primeros días de julio).

Ay ETB, quien te ha visto y quien te ve.

martes, 22 de febrero de 2011

¿TENDRÁ SAVATER UN PROGRAMA EN ETB?

Después de sus declaraciones de ayer, que retratan a la perfección la catadura moral y personal del individuo, surge con fuerza un rumor que espero confirmar esta misma tarde.
Según se ha publicado  en determinados medios digitales, Fernando Savater, "filósofo y académico vetado por la politizada ETB cuando gobernaban los nacionalistas" será rescatado por la televisión del "cambio".

Según dichas fuentes -que reitero contrastaré directamente esta tarde (hay consejo de EITB)- Savater será el hilo conductor de un nuevo programa literario. Este proyecto constaría de 13 capítulos en los que 13 escritores localizados en distintas ciudades conversarán sobre sus particulares circunstancias. El primer capítulo... desde San Sebastián-Donostia.

De ser cierta esta información, Savater podrá divertirse con otras cosas que no sean el terrorismo y la violencia de ETA. No me extrañaría nada.
Seguiremos informando.

martes, 5 de enero de 2010

Cero zapatero

El pasado lunes me intrigó no encontrar datos relativos a la audencia obtenida por el mensaje oficial de fin de año del lehendakari en la primera cadena de Euskal Telebista. Habíamos podido comprobar la pobre anotación del discurso de Patxi López en ETB 2, pero, una vez más , los datos bailaban en el éter. Ni comparativos oficiales ni muestra de ETB-1

Uno, que es escéptico por naturaleza, le comentó a un amigo . "Si supera el 1% , bailo. Lo juro". Prontó mi promesa quedó liberada. Que alivio . Sofres anunciaba un cero. Cero zapatero. Será que tienen un problema de comunicación?. Será que no saben vender?.

Lo cierto es que con todo el espectro mediático a favor, la autocrítica suena a chiste. A chiste malo.

La llegada de Emilio Alfaro como coordinador de comunicación de nuevo-menos nuevo - gobierno puede ser el factor humano que resitúe el problema. Alfaro es un buen profesional, como Surio. Nunca lo he dudado. El problema es que con una ley anti-tabaco en vigor y con la amenaza de endurecerla, tal vez no haya ni humo que poder vender. Tiempo al tiempo.

En nochevieja, ni frío ni calor . Cero.

martes, 29 de diciembre de 2009

No me gusta el baile

La Orquesta Moreno era, en sí misma, una atracción singular. A sus ritmos se han concitado historias de pasión, tardes de divertimiento, de frotamientos disimulados o barra libre a la imaginación. No. No era ni Sodoma ni Gomorra. Era el baile. En la plaza de Arizgoiti . Entre las instantáneas de Daniel, el retratista por antonomasia del municipio –bodas, comuniones, fotos de carnet- y el olor dulce de las carolinas de la pastelería Venecia sonaba la música encantando a las parejas como el flautista de Hamelin.

Allí, los fines de semana, la inigualable orquesta Moreno citaba a las parejas a bailar. Agarrados, semisuelto, pasodobles, valses y congas. Cuadrillas enteras convertían aquel chicharrillo en un acontecimiento social. Lo mismo ocurría en centenares de plazas de Euskadi. Sin más ocio organizado que la música callejera, aquello era una válvula de escape a tanta represión moral y de régimen nacional-católico. Vamos, a la “normalidad” de la época.

Yo llegué tarde – o no llegué- a aquella experiencia. Cuando dejé de usar pantalones cortos –que , por cierto, fue muy avanzada mi adolescencia – estaban en boga los locales oscuros con música y tragos. Muchos tragos. Con la temeridad de una juventud de SEAT 600 o 127 en el mejor de los casos, deambulábamos en cuadrilla hasta Igorre o Amorebieta. Sin abandonar los refugios locales ocupados hasta el cierre o hasta que nos echaran una vez sobrepasada la media noche. Casi la misma hora en la que los jóvenes de hoy quedan para salir.

Lo del baile no fue nunca conmigo. Mover el esqueleto con la generosa masa adiposa a él adherida que atesoraba con el tiempo no me ha motivado nunca. Como el correr, que siempre he pensado que era cosa de cobardes.

Cierto es que en más de una ocasión mis pies se han movido rítmicamente. Sin más estilo ni pretensión que cuando Gabi , Fofó, Miliki y Milikito, meneaban sus extremidades inferiores a un lado primero y luego al otro cantando lo de “hola don Pepito”. Total, un pato. Y es que, además, es algo en lo que no me veo. Ni en mi boda fui capaz de dar dos pasos consecuentes con el vals que pone punto final al papeo.

No me gusta. Ni agarrado, ni la vertiente atlética. Uno es como es. Anormal.

Pero mi fobia hacia el baile se acentúa cuando lo que se mueve son las cifras, o los compromisos. Hemos leído estos días titulares tales como “El mensaje del Rey triunfa en ETB” - logra un 24,4% de audiencia, el mejor registro de las televisiones de España (Diario Vasco). O “El mensaje del Rey supera marcas en ETB tras 25 años de boicot nacionalista” –ABC o cabecera estatal de Vocento-.

Visto así, mis felicitaciones a los rectores del Ente público, por el éxito de la nueva emisión. Líder en Euskadi y en todo el ranking de los canales autonómicos. Según los datos del Ente, 103.000 espectadores –el 24,4% de share-. Felicidades igualmente por el éxito de ETB1 que pese a emitir un documental repetidas veces visto duplicó con creces, a esa misma hora, la audiencia media obtenida por esta cadena el pasado mes, alcanzando el 6,5% de share.

El baile empieza cuando los responsables de EITB, tan encantados ellos de haberse conocido, ocultaron deliberadamente -no lo digo yo, lo dice EL Correo- los datos obtenidos por dicha cadena el pasado año y a la misma hora. Es decir, que omitieron cualquier posibilidad comparativa. Pero las hemerotecas y los datos, por mucho que bailen, siempre están ahí, para ser consultados. Y el “champán” del éxito se transformó en gaseosa al ver que el pasado año, ETB-2, había obtenido el 35,5% de audiencia en esa franja horaria (según mis datos) , cifras que el propio Ente rebajó en dos puntos cuando no tuvo más remedio que despertar de su amnesia. Ni más ni menos que 30.000 espectadores menos que hace un año. Éxito rotundo. Como para tirar cohetes.

Bailan también las cifras cuando para explicar el último Estudio General de Medios se compara la última ola encuestada en Radio Euskadi con la del año anterior y no con las dos muestras realizadas en este ejercicio 2009. La diferencia es exigua; en la comparativa oficial la radio pública “sólo” perdía 70.000 oyentes, mientras que en relación a las encuestas más recientes la caída de audiencia era de 106.000 y 98.000 oyentes respectivamente. Cifras que bailan y bailan para estimular las pasiones de cada cual.

A unos, a quienes la danza, ni la física ni la virtual nos motiva, tanto baile marea. A otros, a quienes se aferran al roce, al magreo y a la pasión ciega, tanto arrime sólo les puede provocar lo que a muchos jóvenes generaba el final interruptus del chicharrillo. Un calentón. O en el peor de los casos un doloroso ataque de orquitis transitoria.